TERUEL – MAYO 2010

 

 

La idea de este viaje por la provincia de Teruel, nació debido a la “presión” de algunos amigos de conocer la localidad de Olalla, el pueblo donde yo pasé varios veranos en mi infancia, y a la que tengo un gran cariño.

El viaje se planteó como una ruta por varias zonas de la provincia, algunas conocidas de otras excursiones y, obviamente, de mi infancia, y otras de renombre pero que no conocía.

Las rutas, la mayoría por pistas y caminos en razonable buen estado y algún tramo de carreteras secundarias, se estudiaron con los planos del IGN escala 1:25000 y el programa Google Earth, y, según creo, no defraudaron a los participantes. Toda la ruta se planteó en tramos no excesivamente largos, de manera que, ante cualquier contingencia, se pudiese enlazar en poco tiempo con una carretera con comunicación con poblaciones con servicios.

 

Los componentes de la expedición éramos:

-Carlos y Helena, con su Wrangler

-Toni y Lina y sus hijos Pedro y Ema, con un Land Rover Discovery 3.

-Jesús y Ana, y la  super-Odisea VW California T5 4Motion.

-Francis y Carles, con la Caravelle T4 Syncro.

 

Bien, esta es la crónica del viaje:

 

Viernes 30 de Abril. Acordamos encontrarnos en la  Venta La Pintada, en el cruce de la N211 y la carretera de Crivillén, en el término de Gargallo. A parte de los servicios hoteleros habituales, tiene un buen parking en donde, el que lo desee, podrá pasar la noche tranquilamente. Los dos Carlos y sus respectivas, salimos de Barcelona alrededor de las 5 de la tarde; Jesús y Ana lo harían un par de horas más tarde, y Lina y Toni lo harán de madrugada, para llegar a desayunar a Gargallo. Una vez instalados, nos fuimos a Alcorisa a cenar, con la grata sorpresa de que estaban en fiestas. Llamamos a Jesús para que parase allí a cenar, y acababan de pasar. A los pocos minutos estábamos los seis dando un paseo por Alcorisa, buscando un bar donde hacer unas tapas, para, a continuación, dar un paseo por el pueblo, siguiendo la rondalla que iba cantando jotas por las calles. Después, a dormir, que mañana nos espera un día divertido.

Sábado 1 de Mayo. Nos levantamos temprano para ser un sábado,  y, como estaba previsto, mientras desayunamos unos “pequeños” bocadillos y unos huevos con jamón, llegan Toni y Lina con sus hijos.  Salimos de la Venta dirección Ejulve primera parada del día. Ejulve es el pueblo originario de la familia paterna de Carlos Pascual, si bien no tiene familia, al menos conocida, en la población. En el camino, pasamos por unas buitreras donde les echan comida a los buitres. Las vistas de esos animales volando tan próximos son, por lo menos, inquietantes pero llenas de belleza. En Ejulve no hay gasolina, así que decidimos ir hasta Aliaga por carretera para evitar “riesgos”. Pasamos por la zona que se quemó durante el verano anterior. En Aliaga repostamos los vehículos y salimos dirección Campos donde un pequeño despiste nos hace dar un par de vueltas por el pueblo, y, a continuación, hacia Escucha. En el recorrido atravesaremos el Puerto de Sant Just, ascendiendo por un precioso camino que, posteriormente, atraviesa un bosque de pinos y encinas que, según parece, están talando y limpiando. En el descenso del puerto y antes de llegar a Escucha paramos a comer en una pequeña explanada.  Reemprendemos la marcha y atravesamos Escucha tomando el camino dirección Montalbán. Nos paramos a la entrada del pueblo para ver el río y nos sorprende ver una bandera catalana en lo alto de los riscos que están al norte de la población. A continuación salimos hacia Armillas y de allí, a Segura de Baños. Al salir de Segura de Baños nos encontramos con la única “sorpresa”. A pesar de que, según el mapa existe un camino hacia nuestro próximo destino, Torrecilla del Rebollar, este se pierde en un sembrado, impidiéndonos el paso. Parece que hay otro camino casi paralelo al anterior, pero también queda cortado. Parece que hay un tercer camino… este es el bueno. Una vez en Torrecilla, decidimos “cortar” hacia Calamocha por carretera, ya que los críos empiezan a estar cansado de tanto coche… Llegamos al poco rato al Hotel Fidalgo, donde nos espera una duchita y un poco de relax. Un paseo por la población y vamos a cenar a un asador próximo al Hotel. Después de un rato de charla para comentar las incidencias del día y meterse un poco con el guía y sus “damos la vuelta”, nos vamos a descansar. Mañana será otro día…

 

Domingo 2 de Mayo. De nuevo empezamos el día desayunando, aunque hoy, la mayoría se inclina por los huevos con jamón, panceta o longaniza. Hoy iremos por carretera hasta Olalla, para ver “mi” pueblo, dar un paseo por sus estrechas calles, sus eras y ver sus corrales, para luego salir en dirección a la ermita de Pelarda, de nuevo por caminos. Estos están algo más rotos que los de ayer, con algún pequeño vadeo embarrado. Llegamos a Pelarda y, después de visitar la zona y la ermita por fuera (está cerrada), aprovechamos las mesas que hay allí para comer. Después de descansar un ratillo, salimos hacia Fonfría para empezar ya el regreso hacia casa. Después de hacer un café cerca de Alcañiz, volvemos a Barcelona por la autopista. Lástima no tener esa bonita provincia más cerca…