Ruta
Transpirenaica

Esta es la
historia de cuatro días a través de rutas de montaña realizados siguiendo la
Ruta Transpirenaica entre Castejón de Sos, en la provincia de Huesca, y La
Vajol, en Girona.
Después de muchas idas y venidas, solo nos decidimos 3 vehículos y medio:
Las 4Motion de Vwtransporter4motion y Odisea, la T4 Syncro de Carlangas y,
durante el primer día de recorrido y los últimos kilómetros, la T4 Syncro de
Mmviatges, realizadores del programa de TV "FurgoAdictes", que era la
primera vez que se metían "en harina" con su Syncro.
El jueves a la tarde Odisea y Carlangas salíamos de las proximidades de
Barcelona camino de Castejón de Sos, donde nos esperaban ya Alex y Gemma, que
habían salido por la mañana. Poco antes de anochecer, ya habíamos llegado a
nuestro punto de partida y como es normal, nos dedicamos a hablar un ratillo,
comentar lo que nos podríamos encontrar al día siguiente, cenar alguna cosa y,
así, esperar que llegaran Marià y Marta, que habían avisado de que llegarían
algo más tarde.
Primera etapa.
Castejón de
Sos-Esterri d'Aneu.

El viernes por la mañana, todo el mundo arriba. Desayuno, recogida, repostaje a tope, y ¡en marcha! En el mismo Castejón de Sos abandonamos el asfalto para entrar en una pista pedregosa y con unos desniveles importantes, que superamos con bastante más facilidad de la esperada por los "novatos". A los pocos kilómetros, llegamos a Bisaurri. De allí, continuamos dirección a San Vicente de Veri para seguir un tramo de asfalto hasta Coll de Espina. El guía se "despista" como es habitual en él, y se da un paseo de 6 Km. extras... De nuevo nos adentramos por pistas dirección Norte, para llegar a Ardanué. Casi todo el recorrido se realiza alrededor de los 1400 metros de altura, y las pistas están en un estado razonablemente bueno. Algún tramo con barro, alguna rodera y pequeños vadeos, que Marta aprovecha para filmarnos. ¡Habrá que ver el resultado en la tele!
Paramos a comer y comentar las peripecias de la mañana. Especialmente Marià y
Marta están sorprendidos de la capacidad 4x4 de su vehículo, y nos confiesan
que ellos no se habían imaginado el pasar "por esos sitios". ¿A que
se referirán? Después de recoger los utensilios de la comida, seguimos el viaje.
De Ardanué salimos en dirección Sureste hacia Noales. Poco antes de llegar, nos
desviamos de nuevo al Norte para pasar por Benifons y continuar, ya
descendiendo hasta los mil metros, hacia Montanuy y Vilaller. Desde este
pueblo, nos dirigimos por asfalto hasta pasar el túnel de Viella. Justo a la
salida del túnel, tomamos una bonita pista que cruza por encima de la
boca Norte del mismo y desemboca en Betrén. Seguimos hasta Viella, para
continuar otra vez por asfalto hasta Aubert. En esta población nos desviamos por
una pista asfaltada en muy buen estado en dirección Norte de nuevo, hasta el
Pont de Varradòs. Desde aquí la pista asciende muy rápido hasta los 2000 metros
de altitud. Aparece la nieve y, después de varios intentos, decidimos dar la
vuelta. Hay tramos muy largos en los que el grosor de nieve es de más de 50 cm.
e impide el paso de nuestros vehículos. Así que descendemos de nuevo hacia
Viella y dado que se hace tarde y está empezando a oscurecer, nos dirigimos a
Esterri d'Aneu por el Port de la Bonaigua. Buscamos sitio donde cenar y pasar
la noche cerca del pueblo, y mañana será otro día.
Segunda Etapa.
Esterri
d'Aneu-Bellver de Cerdanya.

El dia
amanece gris y lluvioso. Parece que vamos a tener un día movidito en lo que al
clima se refiere. Desayunamos bajo las primera gotas de lluvia. Menos mal que
llevamos toldos... A partir de aquí, Mmviatges nos dejan ya que quieren dar un
paseo por la zona de Sant Maurici. Nos volveremos a encontrar con ellos el
lunes, al final del viaje, si todo va bien. Nos ponemos en marcha, y de nuevo
la primera parada es para reponer combustible a tope. Abandonamos Esterri por
la carretera en dirección Sur y unos pocos kilómetros más abajo tomamos el
desvío a la derecha que conduce a Espot. En Espot dejamos el asfalto y empieza
de nuevo la aventura. Ascendemos hacia la estación de esquí de SuperEspot
siguiendo
una bonita pista que atraviesa una zona boscosa, y, a medida que
ascendemos, la lluvia se va volviendo primero aguanieve, y al poco rato nieve
en toda regla. Cuando llegamos a la estación de esquí, está todo blanco como en
plena temporada hibernal. Nos paramos un ratillo para hacernos la foto de
ritual y continuamos ascendiendo a través de las pistas hasta que, de nuevo, la
nieve puede con nosotros. Se nos "empanzan" los coches y aún falta
bastantes metros para llegar a la zona de descenso, así que toca sacar la
cordura de nuevo, y dar media vuelta. Descendemos hacia Espot por el mismo
camino que hemos hecho anteriormente y nos toca enlazar por carretera hasta
Llavorsí. En Llavorsí tomamos la carretera que lleva hasta Ribera de Cardós, y
a los pocos minutos nos desviamos en dirección a Tírvia. Desde aquí tomamos la
pista que conduce a Farrera, en donde vemos un 4x4 impresionante que arranca
detrás nuestro. Empezamos a bromear sobre si tendremos que remolcarlo y esas
cosas mientras ascendemos por una pista ancha pero muy, muy embarrada. Cuando
superamos los 1700 metros de altitud el barro se va convirtiendo en nieve poco
a poco, y vemos que desciende un vehículo de la Benemérita. Atraviesan su
Terrano frente a nosotros, descienden del coche y nos informan que la pista
solo está apta para vehículos 4x4. El cabo nos dice textualmente: "Yo
venía flipando con el Terrano atravesado de lado a lado de la pista..."
Les hacemos ver que nuestros vehículos también tienen tracción integral,
ruedas M+S y esas cosillas, y nos dejan continuar viaje. El 4x4 que
nos seguía ha desaparecido como por arte de magia. Seguimos subiendo por
la pista, cada vez en peores condiciones, pero ahora culminamos el ascenso sin
tener que hacer marcha atrás, Nos cruzamos con otros vehículos que se quedan
extrañados al ver las tres furgonetas por allí, hasta que llegamos a Coll de
Jou. A partir de aquí empezamos a descender, y suponemos que las pistas estarán
en mejores condiciones. Pero no.
El barro aparece de nuevo, con roderas que
quitan el hipo y nos obligan a mantener un ritmo lento para no correr riesgos
inútiles. Descendemos hasta la ermita de Santa Magdalena, donde hacemos un alto
para comer. La lluvia sigue impertérrita cayendo, y convirtiéndose ya en anécdota.
¡Paramos a comer, que ya llueve! Al rato aparece de nuevo el 4x4
"desaparecido" y se detiene a parlotear un rato con nosotros, hasta
que aparece un amigo suyo con otro vehículo que nos asegura que su mujer se ha
bajado del coche y ha ido un trozo a pie, del miedo que llevaba encima...
Estamos en la frontera con Andorra. Nos ponemos de nuevo en marcha. La pista no
mejora con el paso del tiempo. Al contrario, cada vez hay más agua, más barro y
más dificultad para avanzar. Empezamos de nuevo a ascender en dirección a Coll
d'Ares. De nuevo paradita para hacer fotos y descansar un poco y iniciamos el
descenso hasta Civís. De nuevo el tiempo se nos echa encima, son más de las 6
de la tarde y estamos contentos pero cansados y decidimos cortar hasta Bellver
por carretera. En Bellver, después de hacer alguna compra, miramos de ir a un camping
para descansar, pero los precios de la zona nos hacen desistir. Iremos hasta
Guils para ir a cenar y dormir a las pistas de Fontanera. Estamos de nuevo a
1900 metros, y hace un frío que pela. A la hora de cenar, como no, llueve.
Tercera Etapa.
Bellver de
Cerdanya-Vilallonga de Ter.
Empezamos el
día con una niebla que se puede cortar. Desayunamos, recogemos y de nuevo nos ponemos
en marcha, aunque haremos un poco de "pirula". En vez de descender
hasta Bellver de nuevo y subir hasta Guils-Fontanera por la pista siguiendo la
ruta que teníamos prevista, descenderemos haciendo este tramo en sentido
inverso. Cuando la niebla nos deja, podemos apreciar la belleza de la
Cerdanya en todo su esplendor. Descendemos hacia Meranges pasando por el Refugi
de Malniu, a 2200 metros, y de aquí ya descendemos hasta alcanzar de
nuevo la carretera, a la altura de Bellver. Desde aquí enlazamos con el tramo
que desciende desde La Tour de Carol, en Francia, hasta Puigcerdà.
De nuevo
abandonamos el asfalto para subir hacia la Collada de Tosses por una sinuosa
pista que atraviesa una zona boscosa. Al fondo vemos las pistas de esquí de
Masella y La Molina, y descendemos, esta vez por pistas asfaltadas, hacia
Tosses y Planoles, donde
empieza la pista que asciende hasta las proximidades
de Vilamanya. Allí, en un precioso prado con el Valle de Nuria
al fondo,
instalamos el "tenderete" para comer y descansar un rato. Retomamos
la marcha descendiendo hasta Ribes de Fresser para dirigirnos hacia
Pardines. Poco antes, nos desviamos a la izquierda para tomar la
bonita pista que nos
llevará, pasando por Tregurà, hasta Vilallonga, fin de la
etapa. Volvemos a
constatar que los campings son de un precio desorbitado en
relación a los
servicios que usamos de ellos, pero no hay manera de negociar,
así que nos
movemos unos kilómetros para buscar un sitio donde instalarnos
para cenar y
dormir, al Norte de Setcases.
Cuarta Etapa.
Vilallonga
de Ter-La Vajol.
No se si
decir como amaneció el día. ¡Lloviendo, claro!. Desayunamos, preparamos los
bártulos, y de nuevo a la carretera, ahora en dirección Espinavell, a donde
llegamos sin mayores dificultades. Desde Espinavell partimos hacia el Este, a
través de una pista que nos lleva, pasando el Coll d'Ares (¡Ojo! no es el mismo
de la segunda etapa) a territorio francés. La pista de arenisca se adentra en
bosques de hayas de una gran belleza. Pero la arenisca se deja arrastrar muy
bien por el agua... y ya hemos dicho que no para de llover. Así que empiezan de
nuevo los problemas, esta vez no por el barro ni la nieve, si no por las torrenteras
que se han formado que nos dificultan mucho el avance. En varios puntos hemos de
echar pie a tierra, y, dirigirnos unos a otros desde fuera del vehículo para no
meter "las patitas" en donde no se debe... En ocasiones hemos de
hacer uso de la sierra para cortar alguna rama que ha decidido caerse y invadir
la pista, y circulamos muy lentamente. El hayedo se torna castañar, pero las
dificultades siguen siendo las mismas. Finalmente, llegamos a Lamanère y
cogemos una ruta asfaltada hasta Serralongue. Aprovechamos para contactar con
Marta y Marià, y quedamos con ellos para reunirnos de nuevo en
Maçanet de
Cabrenys, a la hora de comer. Continuamos atravesando los bosques franceses con
dificultades similares a las anteriores, hasta que, finalmente, llegamos a
Saint Laurente de Cerdans. Salimos de nuevo por una pista que, a los pocos
minutos, está cortada. Buscamos una alternativa en el mapa, y si bien la pista
alternativa esta vallada, estas no están cerradas ni pone ningún letrero de
"Interdit", así que "p'adentro". Finalmente, llegamos a
Coustugues y seguimos ya por asfalto hasta Maçanet de Cabrenys, donde llegamos
a la vez que Marta y Marià. Para celebrar el "fin de fiesta" nos
vamos a comer a un restaurante a mesa puesta, que ya toca un pequeño homenaje.
Durante la comida acordamos ir finalmente hasta la ermita de Les Salines, para
filmar la "llegada" tras los cuatro días de ruta. A pesar de que
ya damos por terminado el viaje, decidimos descender de la ermita por el camino
que lleva a La Vajol, en vez de bajar de nuevo por Maçanet. Sobre el plano es
más corto, así que, para allá vamos. Más corto sí, pero más complicado,
también. La pista desciende por un terreno muy rocoso, muy bacheado, y que nos
obliga de nuevo a echar pie a tierra para atravesar zanjas bastante importantes
que se han formado con la lluvia. Cuando llegamos a La Vajol, al pisar de nuevo
asfalto, nos entra el "miedo" a todos. "Creo que he
pinchado", se va oyendo por los Walkies. Obviamente, no todos podemos
pinchar a la vez, así que achacamos el ruidillo raro al asfalto, y seguimos
hasta La Junquera, donde hacemos la última parada, ya para despedirnos de
nuestros compañeros de viaje.
¡Hasta la próxima!