SIERRA DE
LOS FILABRES
Realización: del 3 al 8 de Diciembre de 2010
El viernes 3 de Diciembre alrededor de las 7 de la tarde nos encontramos en el Área
de Servicio de La Porta de Barcelona Odisea, Jou y Carlangas con la sana
intención de adelantar unos cuantos kilómetros en dirección a la localidad de
Caniles. Alrededor de las 11 de la noche nos detuvimos en la localidad
valenciana de Beneixida para cenar y descansar un rato. Buscamos un sitio donde
poder parar con tranquilidad, y optamos por aparcar en un polígono industrial a
la entrada de la población. Al cabo de un rato pasó un coche de la policía
municipal, probablemente alertados por algún vigilante de seguridad, que nos
pidieron que no parasemos allí, debido al aumento de robos en la zona, dirigiéndonos
hacia una gasolinera próxima fuera de servicio en donde podríamos descansar.
Al cabo de unas horas, ya por la mañana, un desayuno y de nuevo en marcha.
Yecla, Jumilla, Caravaca, Puebla de Don Fadrique, Baza y, finalmente, Caniles.
Allí nos esperaban Juan y Marcela, a los que no veíamos desde Semana Santa. Era ya cerca de
las 2 del mediodía, así que, después de pasar por la carnicería para
comprar provisiones, buscamos un sitio donde comer. Como es habitual en esa
zona, bueno y no caro. Después de comer iniciamos el ascenso hacia la Sierra,
en dirección al Cortijo del Moro.
A mitad de camino, tuvimos que parar a poner
cadenas en dos de los vehículos. Llegamos al Moro ya de noche. Una chimenea
humeante nos indicaba que había alguien en la única casa habitada del poblado,
así que llamamos a la puerta para informarles de nuestra presencia. La
proverbial hospitalidad de la gente de la sierra se puso de manifiesto y Fernando
y Mª Jesús nos invitaron a tomar un vino en su casa, que aceptamos encantados.
Decidimos instalar las furgonetas cerca de una pared de la iglesia, casi
derruida, pero que nos cobijaría del aire que soplaba en la zona. Preparamos la
cena, y, después de una agradable sobremesa, a dormir.
Domingo por la mañana, lo primero, hacer café. Después de desayunar, decidimos
ir con la 4Motion y la Syncro a dar un paseo por la Sierra. Primero nos
dirigimos hacia la Cortijada de Bailén. Al cabo de unos minutos de parar allí,
aparece el "vigilante". Parece que se enteran de todo lo que acontece
por aquellos parajes. Ya sabe que hay unas furgonetas dando vueltas, y va a
mirar quienes somos. Ana se da a conocer, y el vigilante se va por donde ha
venido. Después de hacer algunas fotos en el pueblo, ascendemos hasta Cuatro
Puntas.
El tramo final del camino está bastante roto, pero lo pasamos sin
ningún inconveniente. Desde arriba, estamos a más de 2.000 metros, la vista es excelente.
A continuación descendemos de nuevo para dirigirnos hacia Calar Alto. La nieve
que ayer hizo poner cadenas a Jou y Jbl, se está fundiendo a pasos agigantados,
y hay algún trozo muy embarrado. A pesar de eso, la mayor parte del camino está
en excelentes condiciones. Pasamos por el Cortijo de los Chortales, el Cortijo de
las Membrillas y otros. Ana nos va poniendo al día de la zona, nos cuenta sus
aventurillas de infancia, nos enseña rincones de la Sierra... Después de algo
más de una hora de camino, llegamos al Calar Alto, el punto más alto de
la Sierra de los Filabres. El viento sopla con fuerza mientras damos un paseo
por la zona. Se acerca la hora de comer y nos vamos del Calar buscando un sitio
donde poder instalarnos. En un cruce cercano hay un refugio, pero está ocupado
por varios 4x4, así que paramos en un bosque próximo para comer. A continuación
iniciamos el regreso hacia el Cerro del Moro, pero primero hacemos un par de
paradas: una para ver si encontramos alguna seta, cerca del Cortijo de
Membrilla, y otra para subir hasta el Cerro de la Cuerda, un buen sitio para
hacer una mini kdda solo apta para syncros y similares: en 300 metros de
recorrido se ascienden más de 60 metros sin apenas camino marcado. Volvemos a
nuestra "base" para comentar las incidencias del día, descansar,
cenar y mirar de tocar un poquillo la guitarra. Fernando, el vecino del Cortijo
del Moro, nos da la bienvenida de nuevo, toma una copita con nosotros y estamos
un rato hablando con él.
El lunes hacemos un cambio de estrategia. Salimos con todos lo vehículos,
ya que Juan y Marcela tendrán que volver a media tarde hacia su casa, y no
tenemos claro donde pasaremos la próxima noche. Abandonamos el Moro en
dirección a Bacares. Pasamos por Alcontar, Serón, y, por descontado, Las Menas,
uno de los lugares recomendados por Eduard. Creo que se quedó con ganas
de venir con nosotros, y los lugares que nos aconsejó visitar valen todos la
pena. Paramos a comer en Bacares.
Decidimos comer un menú en un restaurante que
nos han aconsejado, y, después del café, de nuevo carretera para subir hasta el
Tetica. La vista desde arriba es impresionante. El monte se halla en medio de
una llanura y la vista alcanza desde Calar Alto hasta la bahía de Almería, el
desierto de Tabernas, el parque natural de Cabo de Gata,... Mientras, una nube
asciende majestuosamente por el valle. Unas cuantas fotos y de nuevo a los
coches para bajar hasta Gérgal. Llega la hora de despedirnos de nuestros buenos
amigos Juan y Marcela. Mañana es día de trabajo y no han podido coger el
puente... Los demás volvemos de nuevo a la Sierra, hasta el Cortijo de los Chortales
en cuya era pasaremos la noche. Al cabo de pocos minutos de llegar, aparecen
otros "vigilantes". Parece que no quieren que les quiten la caza en
esta sierra. De nuevo Ana se identifica como hija del Matasiete, y se van.
Debían
estar aburridos, porque al cabo de poco rato aparecen de nuevo. Se les ha caído
el tabaco al bajar del coche antes y miran de encontrarlo. Les invitamos a un
vino y un café, y están un buen rato hablando con nosotros y explicándonos
aventurillas de la sierra.
Al
día siguiente dejamos la era y nos dirigimos hacia la zona de
Los Olmos, en
donde hay unas buenas barbacoas y sitio donde parar en otra
ocasión. Esta vez
ya no da para más. Seguimos viaje hacia Caniles, para recoger la
carne que se
encargó el primer día, y luego nos vamos hasta Baza a
comer y, lo más
importante: ¡comprar Lotería de Navidad! Son ya las 6 de
la tarde cuando,
después de alguna que otra compra sobre la marcha, iniciamos la
vuelta hacia el
Norte. Paramos para cenar y dormir de nuevo cerca de Beneixida, esta
vez en un área
de descanso al lado de la autovía, que resultó ser un
"punto de
encuentro" para determinadas prácticas de los profesionales de
la ruta. Las idas y venidas de los camiones y de los
"profesionales" duran toda la noche. A
la mañana, de nuevo cafetera en marcha, y a continuar viaje
hacia nuestras
casas, no sin antes parar a comer en una playa cerca de Alcanar.
Allí comemos
tranquilamente, planificamos nuevas salidas, damos un paseo, y
continuamos
viaje hasta el área de servicio de la Porta de Barcelona. Llega
la hora de
las despedidas, los abrazos y los deseos de volver a viajar juntos para
conocer
nuevos lugares, nuevas historias, nuevas aventuras, siempre al lado de
nuestros buenos amigos.